viernes, 31 de enero de 2014

Expectativas paternas

Los padres siempre están orgullosos de los hijos, hagan lo que hagan. Aunque en el fondo de su corazón hayan tenido expectativas muy diferentes de lo que ha finalmente han hecho los hijos. En mi caso mi padre quería que fuera abogada y que no tuviera novio hasta los 35 y mi madre, que fuera una enfermera presumida y me casara con un médico de mínimo un metro ochenta. Pero el Karma me envió a este mundo para que mis padres entendieran que la decepción es muy sana, conque mis padres son duros de roer, me enviaron con un déficit de atención sin hiperactividad. Así que en la adolescencia pasaron rápidamente del 'Ay que ver que bien me estudia, va para abogada-médico-presidenta-de-los-EEUU' al 'Por lo menos no se droga...' . 
Si mide más de 1.80m....

Cuando a los veinti-treinta me diagnosticaron déficit de atención (¡a buenas horas, mangas verdes!), mis padres hacía lustros que ya tenían asumido que como mínimo venía de Marte, que si me tenía que aguantar un novio tenía que ser otro marciano y que tendría suerte si acababa la carrera antes de la jubilación. 

He oído trillones de veces eso de porque no podía ser como la hija de Fulanita o como mi amiga Menganita, que se sacaron medicina/abogacía, se casaron con un hombre alto y ahora tienen 2 hijos y una casa de verano. Y de mis profesores que deje la carrera y me dedique a la cría del champiñón. Pero como es mi vida, no lo hago porque no me da la gana. Y porque a mí me gustan más las ciencia en las que no se abre a personas ni animales ni hay involucrados vegetales, aunque me cueste ponerme a estudiar. Y porque existen profesores que te motivan a hacer aquello que te gusta. Y porque me van los hombres divertidos y guapos y me importa un comino cuanto midan, además yo soy un tapón. Y porque me dan repelús los médicos. Y porque aunque me gustan los niños aún no pienso en tener. Y porque soy feliz con mis dos gatos... Aunque lo de la casa de verano mola, en eso sí que me dan envidia la hija de Fulanita y mi amiga Menganita pero por desgracia si tuviera dinero para una casa de lo que sea me lo patearía en viajes mochileros a la Cochin-China, literalmente.
Foto de la Cochinchina, link aquí


Ahora mis padres son más felices han dejado de preocuparse de mis cosas para preocuparse de ellos mismos. Mi madre se alegra cuando me pongo pendientes o me pinto las uñas, ha aceptado que el Loco no llegará al metro ochenta ni con plataformas, que me mareo cuando veo sangre o un corte y que no voy al médico ni para aspirinas. Mi padre ha sido más difícil de conformar, parece que tolera bien al Loco porque lo debe ver manejable (ejem...) y está contento de que haya pasado la adolescencia sin necesidad de los servicios de un abogado. 




6 comentarios:

  1. Jajajaja. Los padres nos quieren igual, aunque no cumplamos las expectativas. O así debería ser, al menos. Y si no es así, pues oye, lo importante es que una sea feliz con la vida que eligió. Un besote!!!

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  2. Claro, nosotros también les queremos igual ,no? Un beso!

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  3. jajaja, muy buena entrada! si es que la vida al final siempre se sale con la suya :-) creo que ninguno somos exactamente como nuestros padres sognaban que fueramos, pero, como madre y a pesar de que uno no puede evitar hacerse ideas, espero con ansias que mis hijos me sorprendan de las formas mas inesperadas!!! y por supuesto, que sean felices consigo mismos!

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    1. Mis padres ni remotamente jajajja, espero que tus hijos sólo te sorprendan un poquito y sobretodo que sean muy muy felices y que lo podamos leer muchos años!!!

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  4. ay! y una peticion: POR FAVOR, POR FAVOR, quita lo del "demuestra que no eres un robot" para hacer comentarios en tu blog porque es UNA TORTURA!!! :-) merci!

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  5. Lo siento! No sabía que aparecía eso de demostrar que no eres un robot...miraré a ver cómo se quita esto, muchas gracias!

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Comentarios